Mucho ha llovido desde que en 1957 se inaugurara en el barrio de Isla Chica el por aquel entonces llamado Estadio Municipal, que para la época era uno de los más avanzados. Como es lógico, medio siglo de existencia de este estadio ha dejado huella en el barrio y en la sociedad onubense. Podría considerarse un elemento más de la forma de vida en nuestra ciudad, algo muy nuestro.Pero, como si fuera un kleenex lleno de mocos, el Estadio ya no le sirve al ayuntamiento. Es más, es un estorbo dentro la tradición especuladora de nuestros queridísimos políticos.
Se podría haber conservado la portada, como recuerdo de algo nuestro, como señal de que ahí ha pasado algo, no ya por en el plano de lo deportivo, sino en el sentido más castizo, el de que un estadio ha condicionado la forma de vivir de mucha gente. Aun así, la sensibilidad arquitectónica nula de los que mandan ha permitido que se vaya a usar el solar para construir 36 viviendas (en un principio el PP proponía más de 300...), 1500 plazas de garaje, hotel, centro comercial, y qué se yo qué más. Los vecinos proponían un gran parque que aliviara el ya de por sí aglomerado barrio de Isla Chica, pero vamos, lo que ellos digan se la trae floja al alcalde y al resto de los políticos.Así es como funciona esta ciudad, borrando su propia idiosincrasia. Como ejemplo, el cine Rabida, que aún siendo un edificio protegido por el Do.Co.Mo.Mo (Documentación y Conservación del Movimiento Moderno, organización que se encarga de proteger los edificios de interés del Movimiento Moderno arquitectónico), le han construido encima un pedazo de mole gris horrendo. Pero bueno, este tema da para otro post, e incluso para un blog entero ;) .
Segunda foto: David Mendoza para www.elpais.es
3 comentarios:
La verdad, el estadio no me atraía mucho, por no atraerme, ni cuando funcionaba, estaba ya que se caia solo, pero si hay que elegir lo que se pone ahí me quedo con el parque, pero qué le vamos a hacer, si todos los políticos van a lo que van...
Sin vergüenzas... Déjalos que hagan más casas, a ver si se arruinan y se comen los pisos con patatas, me voy a hartar de reír.. Y que luego vengan a pedir ayudas por perder tanto dinero, los muy caraduras...
Lamentablemente ya no existe solución, nada más que echarlo en cara (al responsable que sea cuando sea... si no que no lo hubiera hecho).
Con respecto al Cine Rábida por lo menos se conserva la fachada del edificio y el recuerdo (otra cosa que lo que han puesto arriba es un parche... :D).
Un buen blog
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