Sin embargo, si la cámara no hubiera creado el revuelo que ha creado por los motivos que a continuación diré, el lector podría tener por seguro que aquí el que escribe no se iba a molestar en dedicar un artículo a promocionar una cámara réflex de x compañía. Internet está lleno de blogs y páginas que hacen esto, y de una forma más avanzada, más profesional, más detenida y con más gusto. Con esto vengo a decir que hasta que una compañía no me unte por promocionar su producto, el dueño de este blog no lo va a hacer.No, en efecto, la razón por la que escribo esto es por una nueva funcionalidad del aparatito en cuestión, y es que Nikon se ha convertido en la primera compañía en ofrecer una réflex que grabe vídeo.
Contando con la excelente capacidad de mis sabios lectores en darse cuenta de las cosas, sé que más de uno habrá pensado que, bueno, su cámara compacta de 4 megapíxeles que compró en el carrefour graba vídeo y es una cámara digital de fotos. Bien, de acuerdo, pero estamos hablando de una cámara réflex, con todo lo que ello supone. Una óptica de calidad, con un sensor 16 veces más grande que, en consecuencia, ofrece mucha más calidad de imagen que una compacta. Es decir, que la calidad de la imagen del vídeo de una réflex puede dejar en paños menores a la calidad de imagen de una videocámara doméstica.
Por otra parte, y llegando a lo controvertido, no hay que olvidar que una cámara réflex está dirigida a los profesionales del mundo de la fotografía, que como era de esperar, han puesto el grito en el cielo ante tal despropósito del tito Nikon.
Los argumentos de la pataleta son dos. El primero, y más metafísicamente artístico, hay que recordar que el lenguaje usado en una fotografía es totalemnte distinto al utilizado en un vídeo. Se buscan cosas distintas y se llega a cosas distintas. El segundo, y más realmente real, es que no va a pasar mucho tiempo hasta que a las brillantes mentes de los directores de los medios de comunicación se les ocurra usar un mismo fotógrafo para foto y vídeo, con el resultante agotamiento extra del profesional y la reducción del gastos del medio en cuestión. Si bien esto último no es más que un temor de los propios fotógrafos, más que algo lógicamente viable, aunque en estos tiempos lo ilógico sea lo que más guste, según parece.
Con todo, hay que recordar que esta cámara no va dirigida a fotógrafos profesionales, sino, como he dicho antes, a los postprincipantes-preavanzados, lo cual es un respiro para los profesionales...
Foto sacada de Nikon España.






